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Cuáles son los efectos del mar en nuestra piel

En el caso de tener algunas patologías relacionadas con la piel como eczemas, psoriasis o acné, los baños en el agua del mar aportan grandes y numerosos beneficios.

No obstante, la sal puede producir irritación y sequedad en la piel.

Muchas personas se desplazan hasta zonas costeras como destino de vacaciones por el simple hecho de disfrutar del sonido del mar, de los colores del agua, del olor a brisa marina o de los placeres de los chiringuitos de la zona.

Para estas personas, los baños en el mar se convierten en una rutina diaria que reduce los niveles de estrés y de angustia psicológica. Sin embargo, los beneficios del agua marina se notan también en el exterior.

Cuáles son los efectos del mar en nuestra piel

Composición

La composición del agua del mar es diferente a la que se encuentra en lagos, lagunas o ríos de agua dulce.

Está compuesta por zinc, yodo, potasio y oligoelementos que la convierten en un gran aliado, tanto para nuestra piel como para nuestro cuerpo en general.

El cloruro y el sodio, dos de los iones más prevalente en el agua marina, representan juntos más del 90% de todos los iones disueltos en el océano.

El agua del mar contiene una cantidad muy elevada del sal en peso (se prevé que esta cantidad ronda las 35.000 partes por millón), aproximadamente el 3,5% del peso del agua proviene de las sales disueltas.

Algunos estudios señalan que, si la sal en el océano pudiera eliminarse y extenderse sobre la superficie de la Tierra, formaría una capa de más de 166 metros, casi la altura de un edificio de 40 pisos.

Esto es lo que hace la diferencia, su riqueza en minerales esenciales que aportan beneficios únicos a las células de la piel, así como hacen que incremente la circulación de la sangre en toda la superficie dérmica.

El efecto exfoliante y antiséptico de la sal del mar

Numerosos expertos coinciden en asegurar que para las personas que padecen determinadas enfermedades de la piel, los baños en el mar junto a la humedad ambiental y la exposición al sol limitada, por el efecto antiinflamatorio del ultravioleta del sol, resultan muy beneficiosos.

El agua salada ayuda a limpiar y ayuda a curar mediante un proceso conocido con el nombre de ósmosis. La sustancia química que incluye sal, el cloruro de sodio, obliga al líquido de las células a desprenderse del cuerpo cuando entra en contacto con ellas. Este proceso se considera antibacteriano y antiinflamatorio.

Propiedades del agua marina

Entre las principales propiedad del agua del mar podemos encontrar su efecto antibiótico, resultando ideal para avanzar en procesos de cicatrización de heridas.

La sal tiene un efecto antiséptico, gracias al cual puede ayudar a la curación de heridas pequeñas, rozaduras o cortes y a la prevención y tratamiento de determinadas infecciones.

Lo que sí se aconseja para el tratamiento de infecciones de los dedos de la mano o alrededor de las uñas, lo que es conocido como panadizo, que es lavarlas en casa con baños de agua caliente y sal normal, esto tiene un efecto muy beneficioso.

En la estética

En el mundo de la estética puede usarse como exfoliante, ya que ayuda a eliminar restos de suciedad o células muertas de la piel y, debido a su efecto astringente, puede contribuir a la eliminación del exceso de grasa facial.

Como hemos visto en otros artículos de estética en casa, la eliminación del exceso de grasa facial es un factor muy importante para mantener con un aspecto saludable nuestra piel.

Riesgos del agua del mar sobre la piel

Son muchos los beneficios que hemos comentado, sin embargo, hay que tener en cuenta que la sal también puede producir irritación en la piel y al contacto con las mucosas, sequedad y deshidratación.

Puede irritar también debido a la hiperosmolaridad que provocaría la pérdida de agua en la piel.

Los especialistas en dermatología aconsejan evitar la sequedad y la deshidratación aplicando protección solar después de cada baño y usar una crema hidratante por las noches, antes de ir a dormir, para que la piel quede bien nutrida proporcionándole el agua que necesita.

No resulta recomendable la aplicación directa de la sal en tratamientos estéticos dermatológicos. Tampoco se recomienda el uso de agua marina en determinadas terapias, existiendo productos menos irritantes.

Otro riesgo importante que hay que tener en cuenta es que si se tienen algunas heridas con infección, el agua del mar las puede empeorar porque en él también existen bacterias y el resultado puede ser peor.

La mayoría de bacterias presentes en el mar, como Staphylococcus aureus, sobreviven en el agua salada. También sobreviven los dinoflagelados que causan la marea roja y producen biotoxinas dañinas; virus entéricos que causan gastroenteritis.

Advertencias de la OMS

La organización mundial de la salud advierte y demuestra a través de un estudio realizado por la Universidad de California, que nadar en al agua del mar altera el microbiona de la piel y puede aumentar el riesgo de infección.

En esta investigación, los expertos han podido detectar diferentes bacterias que están presentes en el mar, especialmente del género Vibrio, y que se encuentran en la piel de las personas después de secarse.

En algunos casos, la presencia de esta bacteria ha sido de hasta 10 veces superior en la piel humana que la detectada en el mar, lo que indicar una afinidad específica por adherirse a la piel humana.