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Qué es la cavitación

La cavitación es un tratamiento de estética que equivale a la liposucción. Funciona muy bien, los especialistas así lo creen. Las ofertas en cavitación se han disparado en este último año en los centros estéticos  para proporcionar este método que elimina la grasa localizada y la celulitis.

Qué es la cavitación

Es una técnica no quirúrgica que eliminar la grasa mediante el uso de ultrasonidos de baja frecuencia, estos son aplicados sobre la zona donde se concentra la grasa para disolver las células adiposas desde su interior.

Qué se consigue

Al aplicar las ondas ultrasonido de baja frecuencia a la piel, se crean unas microburbujas de vacío en el interior de un líquido o fluido.

En el caso de la grasa, las células adiposas se ven sometidas a una gran presión, lo que hace que la membrana se rompa y la grasa pase a un estado líquido fácilmente de eliminar.

La grasa se elimina posteriormente con la orina o a través del sistema linfático.

Devuelve el aspecto normal a la piel en las zonas tratadas, y hace que se elimine la piel naranja o de colchón.

Con el tiempo mejora la circulación, se eliminan toxinas y aumenta el tono y la elasticidad de los tejidos.

Lo normal es que se necesiten unas 12 sesiones de 40 minutos (con un intervalo de 3 días entre cada una de ellas) para conseguir apreciar los resultados.

Después de cada sesión es recomendable recurrir a técnicas de drenaje, como ya hicimos referencia en estética en casa con la entrada del drenaje linfático, de esta manera se facilita la eliminación de las células grasas y se evita que se reabsorban de nuevo.

También, con la finalidad de eliminar grasas y toxinas, se debe beber 1,5 litros de agua antes y después de cada sesión. Es muy recomendable llevar una dieta baja en calorías desde días antes de iniciar el tratamiento de cavitación.

Dónde comenzó a usarse

Este tratamiento comenzó a usarse en Milán en el año 2005. Sin embargo, en España hemos tenido que esperar un poco más para comprobar sus beneficios.

Hace unos 5 años se empezó a conocer más en profundidad y, hoy en día, es uno de los tratamientos estrella para la eliminación de la grasa local.

La cavitación no es un tratamiento para perder peso, es para modelar el cuerpo. Se recomienda llevar a cabo este tratamiento para eliminar la grasa localizada que no desaparece ni con dietas anticelulíticas ni con ejercicio físico.

Donde se nota más su efectividad es en la zona de las nalgas, abdomen y piernas.

También aconsejamos a que se lo hagan aquellas personas que aun estando en su peso ideal, tienden a acumular grasa en determinadas zonas, como en la zona de las caderas o en la tripa.

Qué partes del cuerpo se pueden tratar

Como hemos mencionado anteriormente, la cavitación trata la grasa localizada en zonas determinadas, por lo que se centra en tratar las partes del cuerpo en las que más se acumulan las células grasas: abdomen, caderas, glúteos, cara interna y externa de los muslos y rodillas.

Como podemos ver es un tratamiento corporal muy completo que permite eliminar la grasa localizada y reducir el volumen de distintas zonas.

De esta manera se puede adaptar a distintos casos, desde aquellas personas que solo quieren tratar una zona hasta otras que pretenden combinar varias para conseguir una pérdida de volumen más generalizada.

Qué resultados tiene la cavitación

Los resultados son visibles a partir de la tercera sesión. Tenemos que tener en cuenta que la cavitación va acompañada de otras terapias como puede ser la presoterapia, que drena toda la zona de grasa diluida, la radiofrecuencia para drenar y reafirmar, o la plataforma vibratoria, que se puede aplicar incluso antes de la sesión de cavitación.

La grasa eliminar no vuelve pero si no hacemos un seguimiento se producirán nuevas células grasas que aumentarán, por lo tanto volveremos a tener la piel como cuando iniciamos el tratamiento.

cavitación

Se hace necesario para su total eliminación combinar este tratamiento junto a hábitos saludables como llevar una dieta sana y hacer ejercicio, principalmente.

La grasa es eliminada, generalmente, a los 4 días, pero con la aparatología que se utiliza, recomendamos realizar una sesión una vez a la semana y sin superar los 40 minutos.

El número de sesiones dependerá de cada caso y serán las profesionales las encargadas de determinarlas.

Qué indicaciones y riesgos tiene la cavitación

Las personas que no deberían hacer este tratamiento son las que tienen un marcapasos o prótesis, mujeres embarazadas o en proceso de lactancia, personas con insuficiencia renal, insuficiencia hepática, con hipertrigliceridemia o hipercolesterolemia.

De todas formas, es recomendable que los especialistas médicos dejen claro a la persona si es apta o no para cualquier tratamiento que quiera realizarse.

Los riesgos de la cavitación para las personas que no presentan problemas de salud son mínimos.

Rara vez se puede producir una quemadura por la aplicación del ultrasonido o a veces puede quedar alguna acumulación de grasa localizada que no se termina de eliminar bien, pero esto sucede cuando no se hace el drenaje.

No obstante, siguiendo bien las pautas del tratamiento, la cavitación no tiene ninguna complicación.

Cuáles son las ventajas de la cavitación

La cavitación no es una terapia invasiva, por lo que es una alternativa a la liposucción. Trabaja justo donde la necesitamos, allí donde la grasa es más resistente.

Sus resultados en la pérdida de volumen son visibles, se puede llegar a perder hasta 2 centímetros de perímetro por sesión, aunque siempre dependerá de cada caso.

A partir de la tercera sesión el resultado se hace más visible.

El tratamiento dura aproximadamente 4 minutos y no se hace incómodo. Se suele escuchar un sonido, como una especie de pitido, esto es debido a la aplicación del ultrasonido pero no es para nada molesto.

Después del tratamiento, la piel se queda lisa, con menos volumen y sin traumatismos. También mejora notablemente la circulación, elimina toxinas, aumenta el tono y la elasticidad de los tejidos y está comprobado que ayuda a regular el tránsito intestinal.