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Qué son las patas de gallo

Las patas de gallo son pequeñas arrugas situadas en el extremo exterior de los ojos, es decir, rugosidades de expresión. Son producidas por la constante tensión y relajación de los músculos de la cara a lo largo de los años, dejan huellas o surcos en las zonas donde la piel se pliega.

Patas de gallo

Por qué aparecen

A medida que nuestro cuerpo envejece, en las distintas partes que lo componen se van notando cambios con el transcurso de los años. En algunos órganos y músculos este paso del tiempo se puede notar en un peor funcionamiento, flacidez, e incluso, aparición de dolores o malestares crónicos de no haber seguido unos buenos hábitos.

Normalmente, estos casos asociados al paso del tiempo van apareciendo de forma continuada. Si nos fijamos en la piel, el envejecimiento es mucho más alarmante, ya que aparece de forma clara mediante las arrugas.

Estas arrugas aparecen como consecuencia del deterioro de las funciones regenerativas de la piel y de los mecanismos que la mantienen hidratada mediante hábitos personales, agentes externos…

En estética en casa ya hablamos sobre los cuidados de la piel que se tienen que tener dependiendo en la franja de edad en la que te encuentres.

En las personas más jóvenes, la dermis que es la capa que se sitúa por debajo de la epidermis, presenta una gran elasticidad debido a las fibras de elastina, que facilitan la recuperación de la piel, y la proteína del colágeno, que nos da una gran resistencia y flexibilidad.

Como mencionábamos anteriormente, con el paso del tiempo las fibras se van deteriorando y el colágeno se va perdiendo, por lo que la dermis se afina y a la epidermis le cuesta cada vez más recuperarse, por eso comienzan a aparecer las arrugas.

El rostro es la parte del cuerpo donde aparecen las primeras arrugas, ya que está más expuesta a agentes externos y es la piel que más movimiento tiene debido a las expresiones faciales que realizamos miles al día.

Entre todas las arrugas que aparecen en la cara, las conocidas como patas de gallo son las que se suelen manifestar antes.

Cuando empiezan a aparecer

La aparición de las patas de gallo no entiende de edad. Existen personas que empiezan a tener a los 20-30 años y otras que las padecen a los 50.

Esto es debido a que el surgimiento de estas arrugas de la piel depende de muchos factores, desde la edad hasta la predisposición genética, pasando por procesos biológicos (menopausia en el caso de las mujeres) y hábitos.

qué son las patas de gallo

Sin embargo, a pesar de que las arrugas pueden aparecer a cualquier edad a partir de la edad adulta, al superar la barrera de los 30 años existen bastantes posibilidades de que aparezcan. Si esto es así, sobre los 40 años es frecuente que empiecen a marcarse más, e incluso que aparezcan manchas en la piel.

Ya a partir de los 55 o 60, este procedimiento se ve acelerado, especialmente en las mujeres debido a los cambios hormonales de la edad, causados por la menopausia.

Este es el desarrollo normal de las arrugas, pero los tiempos pueden cambiar. Lo que es seguro es que las arrugas aparecerán tarde o temprano, pero influye mucho los cuidados que hayas tenido en tu piel durante todas las etapas de la vida.

Cómo podemos mejorar de manera natural  las patas de gallo

Al hablar de la zona de los ojos, el primer paso y el más importante de todos es limpiar muy bien la zona a tratar. Mantener los ojos bien cuidados para evitar cualquier infección en la zona del lagrimal es fundamental.

Por eso, desde estética en casa os recomendamos utilizar un desmaquillante de ojos, como producto específico para la zona.

El producto a usar tendrá que tener un correcto nivel de pH, sin alcohol.

La manera de limpiar los ojos será de arriba abajo, de manera suave. Si lo hacemos de manera brusca estaremos provocando la salida de más arrugas. Con una gota en el disco desmaquillante será suficiente.

Lo siguiente que haremos será aplicar un contorno de ojos. Os recomendamos usar un contorno de ojos con efecto tensor, que gracias su efecto de relleno, provocará la regeneración del ácido hialurónico del cuerpo.

Esto es muy efectivo porque rellena las patas de gallo desde el interior. A parte, gracias su efecto flash, crea una película al instante mejorando el aspecto de los ojos de manera inmediata.

Lo necesario en este tema es que cuando se trata de arrugas y de flacidez, lo que tenemos que hacer es aplicar un puntilleo suave de adentro hacia afuera, alrededor del contorno del ojo.

Cómo eliminar las patas de gallo sin cirugía

prevenir patas de gallo

Existen tratamientos naturales antiarrugas como los masajes oculares o las mascarillas que son bastante efectivos cuando las patas de gallo están en sus inicios.

Si se elige la opción de aplicar masajes, se debe utilizar un aceite de oliva, de coco o en base de vitamina E, porque sus propiedades al combinarse con la fricción aumenta la circulación sanguínea, hidratarán la zona y fijarán los antioxidantes de estos líquidos grasos en la dermis, lo que mejorará su elasticidad.

Os recomendamos hacer estos masajes dos veces al día.

En cuanto a las mascarillas para eliminar las patas de gallo, se deben usar productos como la miel, pepino o aloe vera y aplicarlos en la zona ocular, dejar que actúen durante 20 minutos y terminar retirándolos con agua templada.

Otro remedio sería usar cremas antiarrugas que estén fabricadas para las patas de gallo. Estas cremas están compuestas por colágeno y otras sustancias que hidratan y devuelven elasticidad a la piel, creando un efecto alisador que las disimula mucho.

También se puede recurrir a los tratamientos médicos no quirúrgicos. El más común es el láser, cuya aplicación hace que la piel pueda volver a generar colágeno, de esta manera será capaz de recuperarse sin que aparezcan arrugas.

Otra solución es la de los rellenos faciales. Esto consiste en la inyección de determinadas sustancias que rellenan las zonas afectadas por las patas de gallo y devuelven el aspecto liso a la piel.

Las inyecciones de bótox son otra de las soluciones médicas no quirúrgica.

Esta sustancia se inyecta en los músculos de la cara y los bloquea, de esta manera se evita que se contraigan y que se relajen continuamente, lo que permite que las zonas afectadas por la rugosidad se puedan ir alisando y recuperando, al tiempo que aparezcan nuevos pliegues.